El contacto físico

Un abrazo, una caricia, una palmadita o un simple roce, valen más que mil palabras. Los neurólogos empiezan a comprender como nos comunicamos a través del tacto.

 

El contacto físico es el primer idioma que aprendemos y nuestro medio más rico de expresión emocional. Una investigación llevada a cabo por el psicólogo Matthew Hertenstein de la Universidad de Indiana, desveló que los voluntarios que tocaban a un desconocido, podían comunicarle ocho emociones distintas, desde disgusto hasta gratitud. “ Antes pensábamos que el contacto físico solamente servía para intensificar las emociones no comunicadas, y resulta que se trata de un sistema de señales más diferenciado de lo que imaginábamos”...

 

Hasta ahora, se había estudiado la importancia de la comunicación no verbal, un lenguaje universal con el que todos nos comunicamos, pero ahora hemos de sumar a ese sistema gestual, el poderoso influjo que ejerce sobre nosotros un apretón de manos, un abrazo o un toque en el brazo.

 

Dacher Keltner, profesor de psicología en Berkeley, California, ha demostrado que los estudiantes que reciben una palmadita en la espalda de sus profesores, muestran más atención en clase y son dos veces más proclives a ofrecerse como voluntarios para llevar a cabo las tareas escolares. 
(Extraído del Muy Interesante 359).

 

“ El cariño que se experimenta a través del Abrazo, es un amor que descansa en los estratos más profundos de la persona”...decía Jirina en el año 1989, como fruto de su experiencia y de su trabajo. 23 años después la neurociencia y la psicología lo confirman.

 

Mª Dolores Ave Miranda